Entregabilidad

Por qué tus correos llegan a spam y cómo evitarlo (SPF, DKIM y DMARC)

Por el Equipo ELE Studio · Actualizado el 25 de octubre de 2026 · 8 min de lectura

Escribes un buen correo, lo envías y nadie responde. Lo más probable es que no lo hayan visto: acabó en la carpeta de spam. La buena noticia es que casi siempre se debe a causas conocidas y se corrige. Aquí repasamos las razones más comunes y cómo configurar los tres registros de autenticación que hoy esperan Gmail, Outlook y Yahoo: SPF, DKIM y DMARC.

Por qué un correo acaba en spam

Los proveedores de correo deciden en milisegundos si un mensaje es deseado, dudoso o no deseado. Se fijan sobre todo en cuatro grupos de señales:

  • Autenticación: ¿tu dominio demuestra que autorizó ese envío?
  • Reputación: historial de tu dominio y de la dirección IP desde la que envías.
  • Comportamiento de la audiencia: aperturas, respuestas, quejas de spam y rebotes.
  • Contenido: asuntos engañosos, exceso de enlaces, imágenes sin texto, acortadores sospechosos.

Desde 2024, Gmail y Yahoo exigen a quienes envían grandes volúmenes autenticación (SPF, DKIM y DMARC), baja con un clic y una tasa de quejas baja; las guías de Google recomiendan mantenerla por debajo del 0,3 % y, mejor, cerca del 0,1 %. Si envías pocos correos también te conviene cumplirlo.

SPF: quién puede enviar en nombre de tu dominio

SPF (Sender Policy Framework) es un registro de tipo TXT en tu DNS que lista los servidores autorizados a enviar correo con tu dominio. Si un mensaje sale de otro servidor, el receptor sospecha.

Tipo: TXT   Nombre: @
Valor: v=spf1 include:servidor-de-envio.ejemplo ~all

El valor include: te lo da tu plataforma de envío. Reglas importantes: solo puede existir un registro SPF por dominio (si usas varios servicios, combínalos en uno) y no debe superar 10 consultas DNS.

DKIM: la firma que prueba que nadie alteró el mensaje

DKIM (DomainKeys Identified Mail) añade una firma digital a cada correo. El receptor la verifica con una clave pública que publicas en tu DNS, normalmente como un registro CNAME o TXT con un nombre del tipo selector._domainkey.

Tipo: TXT (o CNAME)   Nombre: selector._domainkey
Valor: el que te indique tu plataforma de envío

Tu plataforma genera el selector y el valor; tú solo debes copiarlos en el panel de tu proveedor de dominio. Si firmas con tu propio dominio, además mejoras tu reputación.

DMARC: qué hacer cuando falla la autenticación

DMARC une SPF y DKIM: indica al receptor qué hacer si un correo no pasa las comprobaciones y te permite recibir informes. Es otro registro TXT, en _dmarc.

Tipo: TXT   Nombre: _dmarc
Valor: v=DMARC1; p=none; rua=mailto:dmarc@tudominio.com

Las tres políticas

  • p=none: solo observa y te manda informes. Empieza aquí.
  • p=quarantine: los correos que fallan van a spam.
  • p=reject: los correos que fallan se rechazan.

Un camino prudente es empezar en none, revisar los informes un par de semanas para confirmar que todos tus servicios legítimos pasan, y entonces endurecer la política.

Cómo comprobar que quedó bien

  1. Espera a que el DNS se propague (de unos minutos a unas horas).
  2. Envía un correo de prueba a una cuenta de Gmail, ábrelo y elige «Mostrar original»: deberías ver SPF, DKIM y DMARC en «PASS».
  3. Usa un verificador DNS gratuito para confirmar que los registros existen y no tienen duplicados.
  4. Repite la prueba con Outlook y Yahoo si tu audiencia los usa.

Más allá de la autenticación: cuida tu reputación

Tener SPF, DKIM y DMARC en verde es necesario, pero no suficiente. Lo que mantiene tus correos en la bandeja principal es la conducta sostenida:

  • Lista limpia: elimina rebotes y contactos que no abren desde hace meses.
  • Solo con permiso: nada de listas compradas ni contactos sin consentimiento.
  • Baja fácil: un enlace visible; es mejor que te marquen una baja a que te marquen como spam.
  • Constancia: picos repentinos de volumen levantan sospechas. Si tu dominio es nuevo, caliéntalo poco a poco.
  • Contenido honesto: asuntos que reflejen el mensaje, equilibrio entre texto e imágenes y un remitente reconocible.

Errores de contenido que activan filtros

  • Asuntos en mayúsculas o con demasiados signos de exclamación.
  • Una sola imagen grande sin apenas texto.
  • Enlaces acortados o que apuntan a dominios distintos al tuyo.
  • Adjuntos pesados en campañas masivas.
  • Un remitente genérico o que cambia en cada envío.

Si empiezas desde cero, nuestra guía de email marketing paso a paso cubre lo básico antes de afinar la entregabilidad.

Preguntas frecuentes

¿Necesito SPF, DKIM y DMARC si envío pocos correos?

Sí, conviene. Mejoran la confianza de los buzones incluso con poco volumen, y las exigencias de Gmail y Yahoo pasan a ser más estrictas a medida que creces.

¿Cuánto tarda en actualizarse el DNS?

Normalmente entre unos minutos y unas horas. En algunos casos puede tardar hasta 48 horas, según tu proveedor de dominio.

¿Puedo tener dos registros SPF?

No. Solo debe haber uno por dominio. Si usas varias herramientas de envío, une sus include: en un único registro.

¿Con DMARC en p=none mejoro la entrega?

Por sí solo no cambia dónde cae el correo, pero te da visibilidad y es el paso previo para aplicar políticas más estrictas, que sí refuerzan la protección de tu marca.

Sigue leyendo

¿Prefieres aprender en vídeo? Mira los tutoriales de Nicho Mailing o la academia de email marketing.